Adan de Abajo

Desde la antiguedad los alquimistas intuían la presencia del OTRO YO, nombrándolo Adán de Abajo. El psicoanálisis más tarde lo bautizaría como Inconsciente.
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jueves, 9 de febrero de 2012

HUMILIATION: Morir sin haber amado

(Portada del álbum: A Society in wich no tears is shed de Yoñlu)




Why does it always have to end in humiliation for me?
Why does it always have to end in humiliation for me?
I'll tell you why
I wanna die
I'll tell you why

I'm in a love with a girl, I am
Who is smaller but stronger and braver than I'll ever be
(YOÑLU –Humiliation)

1
Buenas cantidades de personas creen sufrir por amor, muchos más consideran morirse de desamor: debido a no encontrarlo por más que se esfuercen (pues no se dan cuenta que al esforzarse lo están alejando –incluso aniquilando), o gracias a haberlo perdido, si es que pretendían poseerlo.
Sufren y lloran quienes no lo tienen, o lo perdieron. Pero también sufren los que consideran haberlo encontrado, porque no saben qué hacer con él.
Lo mismo acerca de Dios o del Espíritu. ¡Mucho cuidado con los que afirman conocer a Dios y al amor! ¡Más cuidado con los que juran y perjuran saber algo de verdad!
En la práctica psicoanalítica y en el ejercicio de la psicoterapia cotidiana, nos convencemos cada vez de lo poco que tanto nosotros mismos, como grandes volúmenes de personas, no conocemos en realidad, y que más sin embargo pretendemos morir o dejamos matar por aquello.
Pareciera que no sentimos la necesidad de ser congruentes con lo que creemos y pregonamos a diario por una parte, y por otra,  entre aquello que hacemos y ejecutamos.
En el consultorio, mientras más hemos contemplado a la gente desmoronarse por un presunto amor malsano, o debido al término de una relación afectiva –en la cual en el momento de duelo no se entrevé por ningún instante, que la ruptura era para bien-, más ponemos en tela de juicio los conceptos que poseemos acerca del amor y a los cuales algunos de nosotros damos por hecho que son absolutos y naturales.
Peor aún, desde el extremo religioso: mientras más observamos a algunos pretendidos iluminados y carismáticos, desgarrándose las vestiduras y arrojando no ya la primera piedra, sino a todo un pelotón de fusilamiento, para enjuiciar a sus semejantes, más nos convencemos, no de que nuestro concepto de amor o de Dios sea el correcto. Sino de lo mucho que la mayoría de nosotros hemos perdido en cuanto a la conexión con lo más básico de la vida.
Algunos de nosotros desperdiciamos grandes cantidades de palabras, neuronas, energía y lágrimas en llorar por amores que no atinamos a descubrir como ficticios y nocivos. Otros iniciamos guerras y verdaderas hecatombes psicológicas contra nuestros más allegados, nada más por defender una idea, a la que probablemente mañana no recordaremos ya.
¿Y el caso de los que mueren demasiado jóvenes como para haber conocido el amor? ¿O es que amaron demasiado en su corta vida, mucho más que los que tuvieron una larga existencia y no lograron amar, como reza el verso de un bolero escrito por un chico suicida de 17 años…?: I´m in love with a girl, who is smaller but stronger and braver than I´ll ever be…
2
Yoñlu era nada más un pseudónimo con el que comenzaba a ser bien conocido en la Red. Particularmente en Youtube. Se llamaba Vinicius, como uno de los más grandes poetas y trovadores brasileños: Vinicius de Moraes. El cofundador de la bossa nova, junto con Antonio Carlos Jobim.
También nacido en Brasil, en Porto Alegre. Yoñlu era hijo de un canciller y de una reconocida psicoanalista. Como buen hijo o pariente de psicoterapeuta, estuvo en proceso psicológico desde los nueve años.
Cuando murió tenía nada más 17, presuponemos que casi la mitad de su vida transcurrió recostado en variados divanes psicoanalíticos. En Brasil, al igual que en Argentina, existe una importante tradición psicoanalítica iniciada por los discípulos de Igor Caruso en los sesenta, y continuada por cientos de lacanianos, frommianos y reichianos algo más tarde. Siendo hijo de una prestigiosa psicoanalista, no creemos que haya carecido de opciones de tratamiento.
Mucho menos pretendemos culpar a la profesión de su madre ni a la efectividad del psicoanálisis, de que un buen día Yoñlu decidiera inhalar monóxido de carbono para acabar con su existencia. No sin dejar previamente un disco duro en su máquina, lleno de canciones, sampleos y composiciones de su autoría.
3
Era depresivo desde muy chico. Nosotros querríamos creer que más bien era en extremo sensible, como señalan los comentarios desperdigados en diversos blogs en español, inglés y portugués que hay en la red, dedicados a la breve vida y obra de este artista.
Tocaba la guitarra: la acústica, la eléctrica y el piano como el mejor guitarro brasileiro. Hablaba español, francés e inglés, además de su natal portugués. Tenía su habitación llena de instrumentos musicales y de libros. Con un pequeño estudio de audio improvisado para gravar su obra.
Ahora, mientras escuchamos su único y póstumo álbum: a society in wich no tear is shed, un material simplemente increíble, nos convencemos de que Yoñlu no sólo era sensibilísimo, sino de que era un verdadero artista. Su disco nos arrastra sin remedio hasta las más hondas y pestíferas cavernas de nosotros mismos; transmitiendo una melancolía perturbadora y bella con melodías sencillas pero muy pegadoras y efectivas: ¿Cómo es que alguien quien tocaba y componía de esa manera, afirmaba en sus versos que quería morirse y de hecho culminó su deseo? Surge en nosotros la pregunta ineludible.
En uno de nuestros más superfluos y vanos momentos, al escuchar uno de sus mejores tracks: Humiliation, no dejamos de preguntarnos tampoco si acaso no se nos contagiarán sus ganas de suicidarse tan sólo al escuchar aquella voz tan hermosa, que puede ir del falsete más íntimo al barítono más conmovedor, acompañada de los acordes de su instrumento.
Pensamos luego, en otro momento de más lucidez,  que no es que Yoñlu odiara o no amara a la vida. Hemos conocido a algunos suicidas, y en ninguno de ellos captamos nunca ni por un instante previo al acto final y definitivo, un solo elemento de odio a la vida, a sí mismos o a los demás. Todo lo contrario. Pero sí, muchos de ellos eran excesivamente sensibles, tal vez demasiado como para soportar cuantiosas dosis de vida.
Aunque Yoñlu era muy joven y sensible, y melancólico y suicida, su música está llena de verdadero arte, y por ende, de verdadero amor y de vida.
La música de Yoñlu se inscribe, a nuestro gusto, en la tradición de la música brasileña contemporánea, misma que fusiona los ritmos populares, sincopados y ancestrales de sus raíces africanas, con lo mejor del jazz, la trova, el pop, el rap y lo electrónico.
No hay melómano que deba quedarse sin escuchar algunos de los tracks contenidos en su disco, por cierto editado por el sello de David Byrne: desde un muy bien logrado e inefable bossa nova con Olhe por Nos, la cual se acerca perfectamente al nivel de un Carlos Jobim, un Caetano Veloso e incluso de su tocayo, Vinicius de Moraes. Pasando por una trova al estilo Silvio Rodríguez, con Estrela, Estrela. Hasta un bellísimo bolero como Humiliation, en donde el joven autor afirma de antemano querer morir porque ama a una chica. Quizá el mejor bolero cantado en lengua inglesa que hayamos escuchado jamás.
4
No creemos por ningún momento que Yoñlu muriera debido a que no amaba la vida, como rezan algunos mojigatos, adversarios y detractores del acto suicida, o porque la odiaba.
Conocemos alguna que otra persona con una vida mucho más prolongada y estéril, quien por cierto, no ha hecho gran cosa con su conmiseración, además de saturar las redes sociales con frases huecas y prefabricadas, amén de insufribles versos de mal gusto y poca imaginación.
Debemos reconocer que encontramos y descargamos el álbum de Yoñlu a través de mediafire, a falta de megaupload, -que nos lo robamos de internet, así tal cual, pues…-, trastocando la poca congruencia por la que trabajamos día a día. Si además afirmamos que su material no es difícil de conseguir en la Red, recomendándoles que lo busquen, lamentaremos aún más nuestra escasa congruencia.
La prensa de hecho acuso a las redes sociales y a Internet de ser los causantes de la muerte del joven artista brasileño, culto y de padres adinerados, quien muriera, según ellos, a causa del aislamiento que produce hoy en día la vida solitaria con sus largas horas frente a una computadora.
Todavía tenemos que reconocer también, que fue gracias a Internet que supimos de la vida y obra de Yoñlu, y gracias precisamente a la Red que pudimos conseguir su material e insertarlo en nuestro Ipod y en nuestros corazones.

sábado, 5 de febrero de 2011

SIGNIFICADO DE LAS CRISIS EMOCIONALES

QUIEBRE Y RUPTURA CON UNO MISMO:
SIGNIFICADO DE LAS CRISIS EMOCIONALES

Si no estás buscando la verdad,
no eres un hombre,
como mucho, pareces un hombre,
pero no eres un hombre.

(Osho)


1.
Nunca cae mal la ayuda externa para sortear los diversos obstáculos de la vida. En la mayoría de las etapas del desarrollo, no sólo es necesario, sino imprescindible dicho apoyo.
Mientras más jóven se es, sobre todo en la infancia, resulta más necesaria y debe ser más sustanciosa la ayuda exterior por parte de familiares, cuidadores y terapeutas hacia el niño.
Pero también los adultos, sobre todo al pasar precisamente a la etapa de adultez o de madurez., cerca de los treinta años, requieren igualmente ayuda. Quizá las crisis presentadas en esta época puedán ser más agudas y cruentas que en periodos juveniles previos. Aunque existe poca documentación al respecto.
Aquí el psicoanalista y el guía espiritual juegan un papel central.
La experiencia psicológica nos ha enseñado que en la adolescencia los obstáculos, las rupturas y los quiebres son un poco más llevaderos (cuando menos en la superficie). Aunque para nada se pretenda que la adolescencia por sí misma inmunice contra el dolor emocional y el padecimiento de crisis emocionales. Pero sí, las sacudidas existenciales y los quiebres emocionales internos, parecen presentarse en algunos sujetos, no tanto cuando son adolescentes, preparatorianos y universitarios. O no con semejante intensidad. Si no tan sólo un poco después, al enfrentarse y chocar con "el mundo real".
Algunos adolescentes poseen sus sueños, ilusiones, planes, metas, por muy despegadas del piso y de su contexto social que puedan resultar. También tienen sus grupos de amigos con quienes comparten estos sueños y planes. Del mismo modo que sus enervantes y sus distractores con los que se evaden. Y esto ya es tener mucho.
Otros jóvenes ni siquiera tienen ni los sueños ni los amigos. Tan sólo los enervantes.
2.
En otros más, quizá algunos de los que tuvieron la oportunidad de vivir juventudes con algo de menos carencia económica, se presenta el afán enfermizo  de aferrarse a periodos de la vida ya perdidos y pasados. Aquí es donde comienzan las crisis a las que pretendemos describir. Queriendo permanecer en una infancia o una adolescencia pretéritas. O más bien: todo en derredor, en el entorno propio y en uno mismo indica que es hora del cambio, de madurar. Pero hay una sordera de oidos, sobre todo, una sordera emocional.

Igor Caruso (1988) indica que el único enfermo mental es el que se niega a transitar de un periodo al otro de su vida. Empeñándose en permanecer en medio de una etapa anterior y la siguiente de su desarrollo. Literalmente a medias entre su pasado y su presente. Queriendo gozar, por ejemplo, de los privilegios del hombre o la mujer adultos, pero evitando por sobre todas las cosas, renunciar a las comodidades y fantasías de la infancia y la adolescencia.
Fantasías e imaginaciones que regocijaron y alumbraron periodos tempranos de su historia personal, pero que luego resultan inajustables a las etapas actuales vividas. Sobre todo si dichas fantasías no se han reformulado y actualizado a la luz de las exigencias reales vividas por el sujeto en su desarrollo. Flexibilizándose cuando resultan demasiado rígidas, evitando convertirse en actitudes dogmáticas y totalizadoras. Nada sanas y menos benéficas para la propia persona y para quienes conviven a diario con ella.
Como menciona Raúl Páramo (1985), las formas de totalitarismos y dictaduras, personales, familiares, ideológicas y políticas, se remontan en su orígen a etapas muy primitivas e infantiles del ser humano. Resultando al mismo tiempo manifestaciones enfermizas de permanencia en la infancia.
En suma, un adulto que no ha relativizado sus sueños de infancia y adolescencia (de ningún modo que los haya perdido o renunciado a ellos, porque eso es otra manera de enfermedad y de muerte en vida); es decir, que no se ha cuestionado a sí mismo ni a su historia vital, de ningún modo es adulto. Tampoco es un hombre en el sentido completo y total del término. A lo mucho, se parece externamente a un hombre.
Nos acomoda aquí un término escuchado en alguna película de Guillermo del Toro (El Espinazo del Diablo), se trata en estos casos de "príncipes sin reino". Individuos con obesos narcizos y sobrepasados egos quienes sufren serias dificultades de adaptación.

3.

De ahí que el significado psicológico de las crisis emocionales seal el de la obligatoriedad de volver a uno mismo. De revisar los fundamentos  de la propia persona. Plantear preguntas fundamentales en las que el único interlocutor posible es el sí mismo.
Sería reiterativo  insistir que cualquier búsqueda que aleje a la persona quien enfrenta una crisis emocional de su ámbito interior y de sí misma, resultará infructuosa y a la larga dañina, sino hasta mortífera. Ya que existen paleativos y distractores para atenuar el dolor psíquico en cantidad por estos días.
Un adulto quien ha llegado a la etapa que nombramos como adultez o madurez, más allá de los veinticinco de edad, cerca o pasando los treinta años, pero que se ha negado a asumir los quiebres y las rupturas emocionales necesarios, es apenas un fantasma de hombre, un espector social, una marioneta animada por fuerzas culturales ajenas. Funciona en la apariencia y en lo externo, quizá hasta con éxito. Puede tener familia, incluso alguna jerarquía política o institucional. Desde luego dinero y relaciones. Pero en ningún momento, nada de esto le sirve para dejar de ser una entidad incompleta, un despojo humano bien adaptado y hasta triunfador en apariencia.
Las crisis emocionales, a partir de aquí, son grandes oportunidades para sacudir todo lo supérfluo y limpiar al hombre de aquello que no le pertenece. ¿Pero qué es lo que realmente le pertenece al hombre...?
Con las crisis emocionales nace la posibilidad, quizá única en la vida de alguien, de que aquel remedo de niño o adolescente prolongado y trasnochado, llegue a convertirse en un hombre en el sentido más completo posible para el término hombre.
Pero hoy en día todo hace casi imposible el volver hacia uno mismo y mirar en el interior. Todo pretende perpetuar y prolongar la infancia y la adolescencia de manera antinatural.
De ahí que la pregunta acerca de ¿qué es lo que realmente le pertenece al hombre? sólo la pueda contestar cada cual a partir de sus propias experiencias y búsquedas.
CURACIÓN DE RECUERDOS DOLOROSOS Y HERIDAS EMOCIONALES

Crecer a partir de la propia depresión y ansiedad.
Profundizar, conocer y mitigar las heridas emocionales y recuerdos dolorosos.
Trabajo grupal para sanear la memoria emocional y las experiencias dolorosas.
Todos los Martes a las 7 pm a partir del 22 de Febrero de 2011.
Costo: 200 pesos por sesión.

Lugar: López Cotilla 862. A un costado del Templo Expiatorio. Guadalajara Jalisco.
Tel. 38 38 85 86