Adan de Abajo

Desde la antiguedad los alquimistas intuían la presencia del OTRO YO, nombrándolo Adán de Abajo. El psicoanálisis más tarde lo bautizaría como Inconsciente.
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viernes, 6 de septiembre de 2013

CURSO SEMANAL DE SANACIÓN ENERGÉTICA


CURSO SEMANAL DE SANACIÓN ENERGÉTICA:
Materializa y exterioriza tu potencial sanador desde ti mismo, mediante el ejercicio de variadas técnicas energéticas. Una fina combinación de Herbolaria con Magia Mexicana y Celta, junto a otras estrategias como el Reiki y el uso terapéutico del Péndulo. Preparándote de manera completa como Terapeuta Energético: dominando algunas Artes Curativas, realizando un fascinante recorrido desde el Chamanismo Mexicano, pasando por la Magia Druida y sus Runas, hasta llegar a las Técnicas de diagnóstico y tratamiento médico del antiguo Egipto y Japón. 
TEMARIO:
1. Reiki 1.
2. Introducción a la Magia.
3. Reiki 2.
4. Limpias y Armonizaciones energéticas.
5. Radiestecia (Diagnóstico y terapia con Péndulo)
6. Herbolaria Mágica Básica. 
7. Runas y Magia Celta.
8. Sanación Energética. 
9. Técnicas de Autoprotección Espiritual.
10. Cirugías Cuánticas. 
Duración: Cinco meses, en sesiones dominicales a partir del 6 de Octubre de 2013.
Inversión: $1500 pesos mensuales. Incluye todo el material bibliográfico y terapéutico: manuales, péndulos, runas, etc.
Sede:  Centro de Desarrollo Humano EVOCA: Volcán Ajusco: No. 5028. Col. El Colli Urbano. Zapopan Jalisco. México.
Impartido por: Sergio Ramírez Ramos y Carlos Filiberto Cuéllar. Ambos psicoterapéutas y profundos conocedores de diversas técnicas energéticas. 
Informes: carneuro@yahoo.com.mx
Cupo máximo: 10 lugares.

lunes, 15 de julio de 2013

REIKI NIVEL 1: Curso en Guadalajara



El Reiki es una disciplina milenaria, orinigaria de Japón. Trabaja canalizando energía psicoespiritual a través de las palmas de las manos. Imponiendo las mismas sobre los centros emocionales y corporales de pacientes con trastornos afectivos, psicosomáticos y enfermedades crónicas. Recargando de energía vital las estructuras debilitadas de los enfermos.

El presente curso inicia el día 30 de Julio de 2013 de 7:00 a 9:00 pm. Y continuará la siguiente semana, el día 6 de Julio en el mismo horario. El propósito es que aquellos quienes tomen el nivel 1, puedan proseguir en el nivel 2, preparándose como terapeutas Reiki.

Tendrá un costo de quinientos ($500) pesos las 2 sesiones. Mismas que incluyen material bibliográfico.

Dirección: López Cotilla No. 862. Guadalajara Jalisco, México.

Informes: carneuro@yahoo.com.mx

martes, 2 de abril de 2013

REIKI 2: La Necesidad de Autoprotegerse Espiritualmente

                                                              EL REIKI DE LAS PALOMAS






"Debemos aprender a distinguir las emociones propias de las ajenas,
pues muchas de las emociones y pensamientos que percibimos
no nos pertenecen, simplemente florecen en el lugar,
nuestra mente las capta y las hace suyas,
como si fuera una emisora de radio,
que emite y recibe todo tipo de información
 en forma de fluido psicoenergético,
dando lugar a la creación de diversas Formas Mentales de Energía..."

(VÍCTOR MANUEL FERNÁNDEZ CASANOVA -Técnicas de Protección Energética)



…Dejarán que la energía sexual revigorice sus cuerpos
y que se acumule en las palmas de sus manos
para darles el magnetismo que cura a los enfermos…

(ALEJANDRO JODOROWSKY –Los Evangelios para Sanar.)


1.    Un pequeño cuento de miedo, para comenzar

Regreso de las costas de Nayarit hacia fines de semana santa con mi familia. La preparación de mis siguientes estudios de Reiki, comenzando el Nivel 4 y último, me mantiene a la expectativa, junto  a la premura y el estrés natural del viaje.

A la par de un sinfín de ejercicios para incrementar la energía de las palmas de las manos y los dedos, he enriquecido mis experiencias clínicas con pacientes y familiares, mediante la asimilación de variadas lecturas relacionadas con Reiki: uso de energía para tratar diversas enfermedades, técnicas de magnetoterapia y de protección energética. Tampoco he podido dejar mis ineludibles y diarias reflexiones psicoanalíticas, observando los más inusuales especímenes humanos que saturaron las costas del Pacífico Mexicano durante el viaje, exfoliando sus recursos en estas fechas, hasta el hastío.

            Mi hija de casi dos años se queja durante las noches de manera reiterada e inexplicable, aún no habla del todo bien, pero su llanto constante, que es su mayor medio de expresión en ésta etapa de su desarrollo, me hablan de algo que no anda bien. Su salud física es buena, come con muy buen apetito y balance, juega mucho, incluso a veces parece imparable. La primera noche tras nuestro regreso a Guadalajara, intento darle Reiki a distancia para tranquilizarla, desde el espacio que separa mi cama de su cuna.
           
            La casa donde habitamos es muy antigua, buena parte de su estructura aún es de adobe, con vigones de madera y teja, debe tener algo más de cien años. El barrio donde se ubica es también uno de los más viejos de Guadalajara. Tengo noticias de que en alguna época de la historia de mi ciudad, en este lugar hubo variadas huertas de cítricos, guayabas, calabaza, zanahoria, chayoteras y sembradíos de maíz. También existió un olvidado asentamiento indígena del que casi nadie tiene memoria, habitado por esclavos exiliados e indios fugitivos de origen náhuatl y tlaxcalteca. Luego de la guerra del Mixtón, en el siglo XV, mucha gente había emigrado hacia el Occidente desde el Centro de México, desde lo que ahora es el Estado de México, Pachuca y Tlaxcala. Empleándose como mercenarios al servicio de la Corona Española para luchar contra los caxcanes. Al finalizar dicha guerra de más de diez años de duración, los mercenarios quedaron desocupados, teniendo que emplearse en el campo, la minería y en lo que hubiera, o no ocupándose nunca más. Muchos de esos viejos guerreros se asentaron en antiguos caseríos, sin oficio ni beneficio, negándose a asimilarse y adaptarse a la sociedad novohispana de entonces. Se les sumaron esclavos fugitivos de origen africano e indígena, quienes huían de las haciendas, indios inconformes que ya no deseaban por ningún motivo trabajar para los españoles. Creando una mezcla humana muchas veces explosiva, de la que debe quedar vestigio en el plano energético del lugar.

            La energía dejada por antiguos habitantes de un territorio o de una propiedad, según el Reiki, queda impregnada como una huella energética que sigue teniendo efecto, como una cicatriz, una herida que no sana en el espacio cerrado, o un grito que no ha sido acallado con el paso de las décadas y los siglos. La gente que ha vivido, sufrido, enfermado y fallecido en un espacio estrecho, deja un sendero de energía, dolor y pensamientos funestos, negativos y nocivos que no se van aunque pase el tiempo. Volviendo a ser revividos, sentidos, pensados y reactivados con la energía de los nuevos habitantes, quienes ni se imaginan lo que sucedió mucho tiempo atrás en un terreno donde fue construida su casa, o en una habitación de la cual ignoran quien la habitó o la rentó muchos años antes.

Normalmente alguien entra a un espacio, y sin una razón aparente, comienza a sentirse deprimido, triste u hostil hacia los suyos. Se trata de la energía psicoenergética creada por antiguos habitantes de dicho lugar, sin que los nuevos habitantes apenas se den cuenta de lo que les sucede. Probablemente alguien fue torturado, encerrado o asesinado en el mismo sitio donde ahora vive una familia, quien ni la debe ni la teme, varios cientos de años después. Los pensamientos y sentimientos que generaron los viejos habitantes quedan impregnados en el espacio, incluso vagando con cierta autonomía y grado de consciencia, esperando energía nueva y joven de la cual aferrarse y alimentarse para continuar existiendo, aún a costa de apoderarse de la voluntad de seres jóvenes e inocentes. Llevándolos no en pocas ocasiones hacia diversos problemas emocionales, enfermedades físicas y conflictos familiares.

Algunos llaman a estas entidades, fantasmas o espíritus chocarreros.

2.    Entidades Energéticas Parasitarias y sin Rumbo fijo

Tras impartir una fuerte sesión de Reiki a distancia, dirigiéndome hacia la cuna donde mi hija descansaba, proseguí a limpiar con diversas técnicas de la misma disciplina, utilizando un par de Símbolos Maestros de Reiki de origen tibetano y japonés.  Los cuales tengo noticia, son muy útiles para armonizar no sólo el cuerpo enfermo de un paciente, sino para limpiar los espacios cerrados de los excedentes de energía negativa acumulada.
           
            Caminé por toda la habitación y buena parte de mi casa utilizando la energía de mis manos y los citados símbolos, expulsando la energía parasitaria que pudiese estar albergada. Al toparme con la cuna, me enfrenté con una importante resistencia energética. El espacio en donde duerme mi hija se encontraba especialmente saturado de energía residual que no sólo se me oponía, sino que se negaba a irse y reintegrarse al Universo.

            Apliqué un Símbolo Maestro tibetano, de los últimos que aprendí y finalmente el banco de energía residual que se anidaba en el espacio de mi hija, cedió. Los llantos de mi pequeña cesaron y la nena cayó en un profundo sueño hasta el otro día.

Tras limpiar energéticamente el lugar, también yo me quedé profundamente dormido. Esa noche soñé que me encontraba impartiendo Reiki en la casa, cerca de la cuna de mi niña. En el sitio, encontraba a otra niña que no era mi hija: era un fantasma a quien le pedía que se retirara. La pequeña desconocida comenzaba a llorar, resistiéndose a alajarse y luego se iba de modo definitivo. Todavía en el sueño, alcanzaba a darme cuenta que aquella niña extraña era una Entidad Energética Parasitaria, quien gustaba de introducirse en el cuerpo de mi niña, inquietándola para hacerla llorar desesperada, y propiciar que yo acudiera a consolarla, abrazarla, acariciarla y dormirla. Pienso que se trataba de una Entidad Parasitaria Fantasma que gustaba de alimentarse no sólo de la energía de mi hija, sino de la mía cuando yo acudía a consolarla y protegerla.

De esa manera, muchas Entidades Energéticas Parasitarias gustan de alojarse en los organismos de diversas víctimas, aprovechando ciertos órganos de sus cuerpos que se encuentran especialmente debilitados: el estómago, la columna vertebral, el sexo, el vaso, la boca, el corazón, la garganta, los intestinos, etc. Entrando en sus cuerpos sobre todo durante el sueño, cuando la víctima se encuentra inconsciente, o en momentos en que gasta inútilmente su energía hablando mal de otros, comiendo mal, metiéndose en lo que no le incumbe o practicando actos degradantes. Albergándose de un modo que pocos médicos y terapeutas son capaces de detectar, ignorando que el padecimiento de gran cantidad de pacientes no sólo es físico o emocional, sino de origen espiritual y energético.  

Viviendo a modo de parásitos, sin ser detectados, llegan no sólo a alimentarse de la energía del cuerpo físico y astral de la víctima, sino que con el paso del tiempo logran apoderarse de su voluntad por completo, haciéndolo reaccionar, pensar y sentir no cómo debería hacerlo la persona en cuestión, sino a placer del Ser  Energético Parásito que lo habita o que le ha invadido. Muchas de estas Entidades Energéticas no abandonan a su víctima sino hasta haberla dejado moribunda o muy enferma, cuando ya no les es útil, partiendo gustosas en busca de un nuevo organismo al cual atacar o meter en dificultades.

No es ninguna novedad la cuestión de que la mayor parte de nosotros no vivimos nuestra vida real ni verdadera, sino que luchamos y morimos por defender las ideas de otros y por vivir la vida de terceros, a quienes en ocasiones no conocemos. Obedeciendo ciegamente reglas, consignas y mandamientos de las cuales ignoramos su origen e intenciones. Muchas explicaciones sobre las falsas ideologías de derecha e izquierda por las cuales  se vive y muere hoy inútilmente, de los espejismos producidos por las religiones modernas, el consumismo  y el capitalismo, podrían encontrar una explicación interesante desde el plano energético.

                                                         REIKI BIRDS

3.    El Reiki como Alternativa de Protección Energética

Al utilizar el Reiki lo que se hace es una limpieza energética en varios planos: físico, celular, vibratorio, energético, pero también espiritual. Pues el terapeuta Reiki parte del presupuesto de que todos los seres poseen un cuerpo que no sólo es fisiológico, sino también astral. Cada uno de los siete chakras del organismo vivo tiene su corolario en el plano astral, reflejándose en su aura. La cual puede ser sentida por el médico reikiano bien entrenado, e incluso medida y estudiada mediante diversas técnicas.

            Al vivir y experimentar una sesión de Reiki, el terapeuta limpia no sólo el aspecto físico del paciente, sino también sus cuerpos energéticos, su aura.

            Al ser liberada, canalizada y limpiada la energía de un organismo, todos aquellos residuos o excedentes energéticos, incluso los parásitos, no encontrarán puntos débiles de los cuales aferrarse, viéndose obligados a reabsorberse o reintegrarse al Universo. Como siempre debió ser. Mientras mejor magnetizado y cargado se encuentre un organismo, menos probabilidades tendrá de ser invadido o atacado por la energía de otras personas mal intencionadas e incluso de seres de planos vibratorios más bajos: fantasmas, entidades energéticas parasitarias, etc.

            Diversas técnicas energéticas desde la antigüedad, tenían la finalidad de limpiar y producir un cuidado energético o espiritual: las limpias por medio de huevos, plumas y manojos de hiervas finas por parte de chamanes y brujos; los baños de pié y cuerpo completo, practicadas en el judaísmo esotérico y el cristianismo primitivo; la oración, los cánticos sagrados, la musicoterapia, la música sagrada, la meditación, el yoga, etc.

            Por desgracia, la necesidad de autoprotección e higiene espiritual que poseían las tradiciones ancestrales se ha perdido, siendo suplidas por rituales mecánicos y repetitivos de los cuales ni los propios oficiadores, presuntos maestros y supuestos guías, conocen su historia antigua, mucho menos su significado esotérico. Todos estos ritos practicados por las religiones modernas, no sólo eclesiásticas sino políticas, de consumo masivo y mercadológico, no alcanzan a cubrir la necesidad de cuidado e higiene espiritual que cada cual debe poner hacia su propia individualidad.

            La necesidad de Autoprotección y Autocuidado Espiritual, en estos días es responsabilidad, como casi todo, de cada uno y de cada cual, y el Reiki, junto con otras técnicas terapéuticas, puede resultar una excelente alternativa para limpiarse y recargarse energéticamente.

martes, 19 de marzo de 2013

REIKI: LA BÚSQUEDA DE LA PACIENCIA QUE CURA

MINDCONTROLNESS




“Se han hecho experimentos en los que
la energía de un enfermo se modifica
por la sola presencia de una persona
que se encuentre interesada en él”.

(PEYCHARD, C. G. -Sanación: La Cura por las Manos)



“Existe un Poder que en manera alguna está relacionado
con ese poder que es el Mal.
Este poder no es para ser comprado  por medio del sacrificio,
de la virtud, de las buenas obras y creencias,
ni puede comprarse con la adoración, las plegarias
y la abnegación del yo o con las meditaciones destinadas
a destruir al yo. Todo esfuerzo por ser o llegar a ser,
debe cesar completa y naturalmente.
Sólo entonces puede existir ese poder que no es el mal.”

(JIDDU KRISHNAMURTI –Los Diarios Vol. 1)


1.

Hay quien dice que su fundador era un monje japonés de finales del siglo XIX llamado Usui, formado simultáneamente en las tradiciones del cristianismo y el budismo zen. En algún momento en que fue consultado por sus discípulos acerca de si era posible curar por medio de la imposición de manos, tal como hicieron Jesús de Nazaret o Buda, entró en fuertes  conflictos y cuestionamientos interiores, al desconocer por completo si las curas milagrosas de la antigüedad efectuadas por los grandes maestros e iniciados fueron verídicas o simples mitos.

Emprendió una profunda búsqueda que lo llevó a recorrer todo Japón, China y Rusia Oriental, errando a través de templos budistas e iglesias cristianas ortodoxas. Donde había escuchado que los popes, lamas y samuráis curaban a sus seguidores por medio de la energía canalizada a través de las manos.

            Deambuló a lo largo de más de diez años, entrevistándose con médicos tradicionales, sacerdotes, guerreros y sanadores. Al parecer no encontró nada, en sus correrías fue llevado hasta los Estados Unidos, en donde supuestamente se inscribió en cursos de teología y psicología, en una universidad norteamericana. Cansado, tratando de olvidar su búsqueda originaria y decepcionado de sus anteriores investigaciones que no lo habían conducido a nada, se rindió.
            
          Hasta que en un determinado momento, cuando finalizaba sus estudios universitarios y no esperaba ya nada, le fue revelado de un golpe todo el conocimiento, los movimientos, pasos y símbolos del Reiki.

Por medio de iluminación o reminiscencia lograba encontrar todo aquello por lo que sufrió y viajó durante tantos años.


2  
   
La información bibliográfica acerca de la historia del Reiki es incierta y contradictoria. Algunos autores sostienen fehacientemente la existencia del monje Usui, otros investigadores que por su parte se dieron a la tarea de rastrear en USA la universidad donde se graduó el monje, no encontraron vestigio alguno de su presencia en Norteamérica. Hay entre los especialistas en Reiki, quienes incluso  afirman que ni siquiera existió la figura histórica de Usui, pero sí una tradición de cura por imposición de manos y manejo de energía que se remonta a las más antiguas y milenarias escuelas de India, Japón, el Cáucaso, China y Oriente Medio.

            Lo que parecer ser un hecho al profundizar no sólo en buena parte de la bibliografía existente sobre Terapia Reiki, sino transitando por sus iniciaciones desde los niveles 1 hasta el 3, realizando prácticas incansables y ejercicios para desarrollar la energía de las manos, es la innegable influencia de variadas tradiciones místicas que confluyen en éste arte-disciplina que hoy conocemos como el Reiki: el budismo zen, el cristianismo primitivo, el judaísmo esenio, los mudras del yoga y el hinduismo milenario, la digitopuntura y la medicina ayurvédica, etc.

            El Reiki también posee sus innumerables detractores y enemigos, pues plantea algo que en la psicología y la medicina contemporáneas es impensable: la posibilidad del paciente de curarse por sí mismo. O de sanar sin la intermediación de ninguna figura “científica”, poseedora de la única verdad que le será “concedida” o rebelada para curarse, teniendo que entregar a cambio fortunas en capital y sometiendo su personalidad a la sumisa relación médico-paciente, tal como se conoce hoy, que en la mayoría de los casos perjudica más al paciente al debilitar su voluntad y capacidad de decisión. El Reiki y otra serie de terapias no oficiales, plantean  que no existe otro camino posible para la salud, más que el de decidir con todo el corazón curarse a uno mismo, aunque requiera de la ayuda marginal de otros. La relación médico-paciente o maestro-alumno, desde una perspectiva no occidentalizada ni capitalista, es igualitaria y no jerárquica, la autoridad que emanan del terapeuta, médico o psicólogo alternativo es moral, no utilitaria ni monetaria. Y el Reiki es una muestra del equilibrio necesario entre médico y receptor, o paciente, para sanar.

3

Para ejercer el Reiki es necesario no sólo un dominio de los símbolos, nociones y conceptos básicos desarrollados por los numerosos autores y terapeutas, que en los últimos tiempos se multiplicaron y quienes compiten no poco entre ellos. Pues con el auge de la Nueva Era (la Era de Acuario), ha proliferado un semillero de sanadores, terapeutas auto nombrados, médicos alternativos etc. Resultando la búsqueda espiritual un negocio muy rentable y no pocas veces banquete de hienas.

El Reiki es sencillo en apariencia, pero también es uno de los mayores ejemplos de la paciencia interior. Por lo que es difícil su acceso a las masas y la comercialización de su enseñanza y terapias a granel.

Lo primero que debe preguntarse alguien quien desea aprender Reiki es si posee un cierto don o carisma para impartirlo y sanar a otros. El carisma y el don literalmente son innatos, es decir, que desde edades tempranas en la vida de alguien se manifiesta su capacidad de contactar con la energía y son claros los indicadores de si alguien puede dedicarse al Reiki o no: gusto y facilidad por la música, identificación con los animales y las plantas, capacidad de cuidarlos e incluso curarlos; empatía con los niños y los ancianos, amén de los desprotegidos, inclinación por fenómenos de carácter espiritual: sensibilidad mediante los sueños, videncia, comunicación con el Más Allá, capacidad de escuchar a otros, de presentir eventos y anticipar sucesos y reacciones emocionales, etc.

La sensibilidad innata que muchas personas poseen es canalizada y entrenada mediante los ejercicios e iniciaciones del Reiki. Si alguien ya poseía cierta receptividad hacia la energía, con la ayuda de sus maestros y de sus propios descubrimientos y experimentos interiores con Reiki, puede lograr ir sanando o ayudando a sanar a otros.

Por último, el desarrollo del Reiki requiere por parte del terapeuta o canalizador, una conexión con una energía universal que se encuentra presente en plantas, animales, personas y objetos, en mayor o menor medida, dependiendo de su salud. Claro que los seres vivientes transitan por estados energéticos de salud-vida, enfermedad en incluso muerte, cuando la energía culmina su ciclo. Incluso los objetos y las casas tienen un alma, que no es más que ésta energía que acumulan conforme habitaron personas y seres diversos en ellos. O que a veces poseen por sí mismos sin una razón lógica.

Para impartir y desarrollar el Reiki es menester no estar enojado, o saber por lo menos perdonar, no odiar y armonizar lo mejor posible con el mundo. Desarrollar gradualmente una paciencia que en sí misma cura, que nos enseña, que con ella y con persistencia. se puede lograr absolutamente todo lo que se quiere en la vida.

Se decía del mago Gurdjieff que los niños, los perros y los gatos lo seguían al encontrarlo por la calle, que atraía a sus seguidores y discípulos seduciéndolos, incluso sanándolos únicamente con su presencia. Era un claro ejemplo de alguien quien había desarrollado al máximo su capacidad energética.